251. MI TRAVIESA MATE
ALISTAIR
El rostro de Kiara se puso escarlata mientras su boca no dejaba de jadear.
Sus manos se tensaron detrás de mi cuello.
—Tú… ¿la escuchaste? —balbuceó nerviosa.
—Ya no puedes esconder nada de mí, mi chica mala… Tu sello mágico está en mi alma, baby, puedo hablar con Minna…
Apretó los labios en un gesto tan lindo que me hizo sonreír.
—Llegó mi turno de ser el malo. Cambia a Minna…
La bajé, sintiendo mi polla deslizarse en un rico desastre de semen y placer.
Las piernas suaves de Kiara se