225. NO NECESITO NADA TUYO
NARRADORA
Alistair estaba tan cansado de todo esto. La idea de dejar ir a Lord Héctor cada vez lo convencía más y más.
El odio que sentía por él, todo el resentimiento por la muerte de su madre… se volvía menor que el sufrimiento de perder a su compañera.
Alistair caminó hacia Venecia, que lo observaba con ojos de pánico.
La mirada asesina del príncipe arcano le dijo que de verdad no bromeaba, que se convertiría en el sicario de esa mujer.
—Te dije que siguieras tu camino, Venecia, pero tuviste