223. TÚ NO ME CONOCES
NARRADORA
Venecia iba a convocar su magia de teletransportación, en un segundo estaría a salvo de esta lunática.
Pero apenas avanzó unos metros cuando su cuerpo cayó al suelo y dos manos negras salieron de su propio pecho para cerrarse sobre su garganta.
No podía respirar, no podía moverse, sentía como si su piel se fuese a abrir al siguiente segundo y cosas horribles salieran de su interior.
Escuchaba los lamentos en sus oídos, las mismas palabras que ella les había dicho a las mujeres que hab