211. UNA PRINCESA EXPRESS
DÍAS DESPUÉS
NARRADORA
En medio de la noche y a través del bosque brumoso que rodeaba a la academia lupina, una sombra se movía a toda prisa.
Aunque dudaba cada ciertos pasos, incluso se dio la vuelta en dos ocasiones, al final no podía dejar de avanzar hacia el sitio que ansiaba con locura.
No era la impresionante Academia lo que lo atraía, ni un nuevo intento de husmear para buscar pruebas de la “verdad”, eran las ansias vivas de ver a una sola persona.
Sin embargo, cuando el hombre casi lleg