210. ACEPTO SER TU BRUJA
KIARA
Con esa advertencia se giró para pronunciar palabras con una voz gutural, rara, como si rugiera maldiciones.
La cabaña entera tembló con fuerza y los gritos de esas sombras se volvieron ensordecedores.
Sin embargo, un rugido peor las opacó, incluso las hizo acurrucarse asustadas.
La chimenea cambió por completo, cada roca remodelándose, la boca de fuego rasgándose hasta crear un túnel tan negro que daba la sensación de mirar a un vacío sin fin.
Manos negras de hollín intentaban escapar, p