109. TE CONFÍO NUESTRO FUTURO
KADEN
—¿Qué? —el asombro asomó en mis facciones y la mano que trinchaba la carne se detuvo en el aire—. ¿Un pasaje en las montañas hacia el camino de los Faes?
El silencio se hizo entre nosotros mientras Isa asentía de manera solemne.
El fuego crepitaba cada vez que una gota de grasa se escurría del pedazo de venado que asaba.
—Sí, todo eso que te conté me lo dijo ese… ese hombre —hizo una mueca de profundo odio, y yo apreté el cuchillo en mi mano—. No debió mentir; él creía que jamás saldría