Mundo de ficçãoIniciar sessão—Pues él mismo aceptó que era por un acuerdo, yo debía casarme con él para que su padre no le quitara la herencia —reclamo.
—Oh, Pen, como si a ti no te gustaría quedarte con la herencia de los Bacheli, ¿o por qué ibas a aceptarlo?
—¡Lo iba a hacer, pero porque me prometió dejarme embarazada! —exclamo.
Roberto abre la boca con impresión y lleva una mano a su pecho.
&m







