Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn esa cena Roberto no nos dejaba de observar, le picaba la lengua al querer contar lo que había visto. Creí que la bomba explotaría al día siguiente, que mi familia pegaría el grito en el cielo y hasta enviarían a Alessandro a vivir nuevamente a Edimburgo. Pero nada de eso pasó, Roberto no dijo ni una sola palabra. Y nuestra familia recibió año nuevo con la noticia de que Roberto le pidió matrimonio a Mariana.
&Eacu







