Cuando desapareciste de Spring City, me volví loco durante días y, luego, después de que los Keller se negaron a darme información, me resigné. O creí que lo había hecho. —Sacudió la cabeza y la miró, perplejo—. Saliste de mi vida tan abruptamente como entraste en ella y me convencí de que tu desaparición fue para bien. Pero te he encontrado de nuevo y mis sentimientos por ti no han cambiado. —La sujetó con la mano sana y agregó—: Necesito verte y tocarte. Quiero respirar la fragancia de tu pie