Mundo ficciónIniciar sesiónCarl caminó mucho tiempo por las calles, respirando el aire húmedo de la noche. Era una especie de serpiente a la que Angeline debía odiar con toda su alma. Deseaba tener su caballo para poder cabalgar por el parque Golden Gate y regresar por el puerto, pero ningún galope le permitiría huir de lo que había hecho esa noche. ¡Diablos!
Angeline estaba en San Francisco, lo que le producía alegría y lo atormentaba, al






