Capítulo 17: El miedo tras la imprudencia.
Sharon Foster.
Había quedado congelada en mi lugar, con el corazón latiéndome a mil por hora. ¡La había cagado y a lo grande! Ni siquiera quería girarme para enfrentar a Adrián, conociéndolo debía estar furioso… ¡No! Furioso no, lo que le sigue a eso.
Sentí como un sudor frío comenzaba a perlar mi nuca. Mis ojos se mantuvieron clavados en Elizabeth, quien solo esbozó una sonrisa divertida. ¡La muy arpía se estaba burlando de mi desgracia! Seguramente ella debía conocer a Adrián tanto o más de l