8 de abril de 2021
Giselle
Noté su determinación en hacerme daño, pero ella estaba sosteniendo el arma con nerviosismo demostrándome que apenas y sabía usarla.
No permitiré que esta mujer acabe con mi vida.
—¡No me toques! —grité, y sentí que la rabia me envolvía, impulsándome. No podía permitir que me tocara, no podía dejar que su veneno me alcanzara. —¡No te atrevas a disparar Priscilla! Joder, piensa en lo que estás haciendo. No creo que desees arruinar tu vida de esta forma por culpa de tus