27 de junio de 2021
Giselle
El sol estaba comenzando a ponerse en el horizonte, y el sonido suave de las olas chocando contra la orilla era como una melodía tranquila que nos envolvía. La playa estaba desierta, casi mágica, con el cielo tiñéndose de tonos naranjas, rosados y violetas, reflejando la calma que había invadido mi corazón desde que llegamos aquí. Un pequeño bungalow, de paredes blancas y techos de palma, se alzaba justo frente al mar, y desde allí, podía ver cómo el agua brillaba ba