Lía se despertó sobresaltada al sentirse descubierta, estaba en su cama y todo había sido un mal sueño, bueno, ni tan malo, se preguntó si así sería de duro el abdomen de Mikkel.
Aún era de madrugada, así que volvió a dormir, por la mañana, a las seis y media, repitió la misma rutina del día anterior, después de arreglarse bajó a desayunar.
Está vez eligió un pantalón color gris, y un sacó del mismo color, tuvo cuidado al elegir el sostén y la blusa para no andar dando espectáculos.
Mikkel ya d