Mikkel no deseaba regresar al lado de su madre y mucho menos de Astrid, así que decidió de una vez por todas poner un alto, no perdería a Lía por nada ni por nadie, después de dejar a Lía y al abuelo en la mansión Skarsson, se dirigió hacia donde estaba Astrid y su madre.
—¡Mi amor! Has regresado —Astrid se acercó a él con la intención de abrazarlo, Mikkel le lanzó una mirada fría, se había dado cuenta que lo único que le provocaba esa mujer era fastidio y lástima.
Había hecho mal en no hablar