Mundo ficciónIniciar sesiónLía no sabía qué responder, primero necesitaba saber hasta qué punto su hermana se había enterado. Necesitaba tantear el terreno.
Amanda dejó el jugo en la mesita de centro y después la tomó de las manos. Mala señal.
—Lía, por favor, por favor, te lo suplico, dime qué fue lo que hiciste.
Lía tragó saliva y sintió un escalofrío recorrerla de pies a cabeza.







