Mundo de ficçãoIniciar sessãoLía se quejaba a diario de su trabajo esclavizante, de su editor, hasta de su hermana, pero nunca de él. ¿O se quejaba de él a sus espaldas? Como con Maura, ellas solían conversar muy seguido últimamente, de hecho, Lía la visitaba, cosa que antes no hacía mucho.
Seguro hablaban cosas como tipo: “es que no sé cómo decirle que deje de gastar tanta comida”, o “¿cómo puedo decirle que nece







