Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa respiración del joven se volvió pesada y sus ojos se inundaron de lágrimas.
—Después de la gran vergüenza que le hiciste pasar a esta familia, ¿tienes la osadía de creer que puedes ser recibido? —siguió diciendo la mujer con tono seco.
—Únicamente he venido por mis cosas —trató de explicar él, pero su madre estaba tan alterada que no lo escuchaba.
—Aquí no ti







