El silencio en la habitación pesaba más que las sábanas, Sky seguía con las manos en la garganta, probando una y otra vez hacer fuerza con las cuerdas vocales, como si pudiera empujarlas a obedecer, mientras tanto todos a su alrededor simplemente creían que la joven estaba fingiendo, quizás consiguiendo un poco de tiempo para ordenar las palabras en su mente y así rechazar a los príncipes Alfa, Y eso era algo que Esmeralda no podía permitir que sucediera, la reina no podía perder a su descenden