—Es una pérdida de recursos. —se quejó Kenan, sin molestarse en disimular el fastidio mientras revisaba unos informes de la contabilidad del reino— Comida, decoración, trabajo de la servidumbre… todo para una sola persona que ni siquiera aportaba nada a la manada.
—Es demasiado cursi. Una muestra de debilidad. —secundó Taylor, recostado en la silla con los brazos cruzados— ¿Desde cuándo un reino fuerte pierde el tiempo celebrando a la loba más inútil del territorio?
—Es una pérdida de tiempo. —