533. Esta noche, el aire se siente cargado.
La red aprendió a ramificarse en silencio.
Durante el día, las micro-sincronizaciones se consolidan. Pequeños grupos, pulsos que se buscan entre sí sin necesidad de atravesar la ciudad entera. El modulador del Consejo sigue activo, amortiguando las grandes olas.
Pero debajo… la corriente es más densa que nunca.
Esa noche, el aire se siente cargado.
No pesado.
Expectante.
Estoy de pie en el centro de la estancia cuando lo noto: la interferencia cambia de textura. Ya no es una simple atenuación.