444. La calma que precede a la réplica.
No hay retirada después de lo ocurrido, solo un reacomodo interno que vuelve cada paso más consciente, y mientras atravieso los pasillos que vuelven a abrirse ante mí como si el edificio hubiera decidido reconocerme de otro modo, siento cómo la intimidad recién sostenida no se disuelve al separarnos, sino que se instala en el cuerpo como una temperatura nueva, una memoria activa que ordena la atención y vuelve más nítido el deseo de elegir sin estridencias.
Aeshkar permanece en una cercanía dis