432. Cuando la intervención revela más de lo que pretende ocultar.
Acepto la provocación antes de que termine de formularse del todo, no porque ignore el peligro sino porque reconozco en él una coherencia brutal, una línea recta entre lo que soy y lo que el mundo intenta forzarme a dejar de ser, y mientras preparo el escenario interno para lo que vendrá comprendo que esta vez no se trata de demostrar fortaleza ni de resistir con dignidad, sino de permanecer íntegra en el preciso instante en que otros intenten fragmentarme a la vista de todos.
La convocatoria l