364. La revelación me sacude.
—Han recurrido a él… —su voz es baja, áspera, cargada de una furia que no se dirige a la criatura, sino a los Selladores que, a lo lejos, continúan canalizando su poder como si ese acto desesperado pudiera otorgarles la victoria.
—¿Qué es? —pregunto, aunque una parte de mí ya lo recuerda de manera fragmentada, como si ese rostro sin rasgos hubiera atravesado mis sueños en otro tiempo, en otra vida.
—El primero que traicionó a los suyos.
—Aeshkar murmura eso como si le disgustara incluso pronunc