365. La muerte que desentierra mi nombre perdido
Hay un instante en el que el cuerpo se vuelve más sincero que la mente, un punto en el que todo aquello que intenté enterrar, negar o incluso quemar dentro de mí empieza a empujar con tanta fuerza que ya no puedo distinguir si el temblor de mis manos es miedo, deseo o la anticipación inevitable de una verdad que lleva siglos persiguiéndome; y mientras el círculo ritual se fragmenta bajo mis pies, mientras la luz se enreda en mi piel como si reconociera cada pliegue, cada marca, cada rincón de m