Cap. 25 Pues dense por muertos en esta ciudad. Desaparezcan.
Alba volvió a su habitación. A las 7 de la noche, intercambió una última mirada con Petra a través del pasillo. Un simple asentimiento fue suficiente; ambas sabían lo que se avecinaba. No solo la Nana Sara había advertido, sino que el doctor Clemente también había recibido información de sus contactos sobre movimientos sospechosos.
En su habitación, Alba se puso la ropa más cómoda que tenía. Si la iban a sacar a rastras, debía estar preparada para afrontar lo que viniera sin sorpresas.
Justo a