Capítulo 1: El Silbido del Cazador y la Verdad en la Sombra
La luna llena colgaba sobre la ciudad como un ojo de plata, fría y juiciosa. Roxana caminaba por los pasillos dorados del club privado "El Olimpo", con el corazón martilleando contra sus costillas. La llamada de Ciro había sido corta, cargada de una urgencia que ella, en su eterna devoción, interpretó como una señal de auxilio.
—Ayúdame, Rox... por favor —había susurrado él.
Roxana no lo dudó. Nunca lo hacía. Había pasado dieciocho años siendo la sombra de Ciro Del Fuego, su apoyo silencioso, la chica que siempre estaba un paso atrás, lista para recoger sus pedazos. Pero al llegar a la puerta de la suite privada, el sonido que escapó de las rendijas no fue un gemido de dolor, sino una carcajada cargada de veneno.
—¿Roxana? —la voz de Ciro, antes dulce a sus oídos, ahora sonaba como una lija—. Ja, por favor. Es como mi perrita bien entrenada. Solo tengo que silbar una vez y viene corriendo, sin importar la hora o el lugar.
Rox