Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesperté con los primeros rayos de sol entrando por la ventana, iluminando suavemente la habitación. Un suspiro escapó de mis labios mientras sentía una extraña mezcla de calma y ansiedad. El día prometía ser distinto, y yo lo sentía en cada fibra de mi cuerpo. Había algo en mí que me impulsaba a hacer algo diferente, algo que no había hecho en mucho tiempo. Mientras me incorporaba, el recuerdo de Ana apareció de inmediato. La joven del refugio de mujeres, aquella que había pasado por tantas







