Mundo ficciónIniciar sesiónCapitulo 38
La esposa de Logan
Eira se quedó en esa habitación vacía, silenciosa, donde apenas había una silla junto a la pared. Prefirió sentarse en el suelo, cerca de la ventana enrejada. El aire era escaso, pero al menos por ahí entraba algo de luz.
—Muy bien, Eira… po







