Capítulo 32
El plan de Minhos
Una sonrisa sutil apareció en el rostro del alfa, cargada de una arrogancia que parecía natural en él.
—Te gusta el sexo igual que a mí —murmuró—. Eso te da muchos puntos, Omega.
Eira desvió la mirada, sintiendo cómo el calor le subía al rostro. No sabía si le molestaba su forma de hablar… o si le gustaba que se lo dijera así, con tanta seguridad. Su cuerpo aún temblaba, pero no era solo por lo ocurrido.
Era por lo que él despertaba en ella. Lo comparó con la sensac