Capítulo 94
Por la noche, la clínica se sumergía en el silencio. Celia y Rosa se turnaban para vigilar a Carlos en la UCI. Cuando Rosa finalmente quedó dormida por el agotamiento, Celia la arropó con una manta antes de salir sigilosamente de la habitación.

Al cerrar la puerta, levantó la vista y vio a César aproximarse con dos guardaespaldas. Su cuerpo se tensó al instante.

—¿Qué quieren? —les preguntó, desconfiada.

Al notar su recelo, César se sintió un poco molesto, sin razón aparente. Se ajustó la corbat
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Claudia SerranoTe justificas solo para defender a tu zorra. Sabes muy bien que reconociste a tu zorra como novia y por ella eres capaz de rogar con tal de que ella esté asalvo.
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