Rocío quedó estupefacta. En todas las ocasiones anteriores donde había humillado a Celia, César nunca había intervenido, ni siquiera había dicho algo para defenderla. ¿Qué le ocurrió hoy? Celia también guardó silencio, incapaz de entender las intenciones de César...
La cachetada silenció a Rocío, aunque sus miradas hacia Celia seguían llenas de odio, como si quisiera devorarla viva. Celia las ignoró por completo. De no ser por el cumpleaños de Valeria, ni siquiera habría asistido al banquete.
Va