Celia llevaba un vestido verde claro, con el cabello recogido con elegancia y un poco de maquillaje que no lucía pesado. Se mantenía junto a Marta, mostrando los modales impecables que Valeria le había enseñado desde que se casó con César.
Había pasado seis meses aprendiendo protocolo y dos años desarrollando diferentes habilidades, todo para cumplir con las exigencias de Valeria: "Una Herrera nunca deshonra a la familia". Aunque estricta, Celia sabía que la matriarca le había enseñado cosas val