Al ver a Miguel, la expresión de Águila mostró una tensión evidente. Mirasol notó su cara y arrugó ligeramente el entrecejo antes de retirar la mirada, pensativa.
—Todos están aquí —dijo Miguel con una sonrisa, saludando a Ferlín con una inclinación de cabeza—. Padre.
Ferlín tomó su taza de té.
—¿Ya te enteraste de las noticias?
Águila apretó los puños involuntariamente. Una sensación de inquietud brotó en su interior. Desde que Miguel se había aliado con la familia Zamora de Starema, su postura