Ben salía de la villa cuando su celular sonó. Era el hospital.
—¿Es usted familiar de la señorita Celia Sánchez?
Ben se tensó y arrugó el entrecejo, preocupado.
—Sí, lo soy. ¿Qué le pasa?
Después de escuchar lo que decía la persona al otro lado de la línea, su expresión se ensombreció y se dirigió rápidamente al garaje.
—Entendido. Voy de inmediato.
***
En el hospital, en la sala de urgencias, una enfermera terminó de vendar la mano de Celia y le dio algunas instrucciones. Ella salió, sostenie