El instinto la llevó a acariciar su cara. La sensación que sintió era completamente distinta a la que recordaba. Esa sutil diferencia fue como una aguja fina, clavándose inesperadamente en la parte más vulnerable de su corazón, provocándole un dolor agudo y punzante. ¿Era esa la razón por la que aún llevaba la máscara frente a ella?
Celia volvió en sí de repente. ¿Acababa de… compadecerse de él? Intentó retirar la mano, pero su muñeca fue atrapada con más fuerza, con una presión innegable.
—¿T