El banquete de bienvenida no terminó hasta media tarde. Para entonces, casi todos los invitados se habían ido, dejando solo al personal limpiando el área y a las empleadas recogiendo los cubiertos.
Tras despedir a Miguel y a César, Enzo regresó a la villa. Fue entonces cuando Ben habló:
—Papá, él me resultó familiar…
—¿Quién? ¿El señor Mendoza?
—Se parece a César Herrera…
Enzo se detuvo bruscamente y se volvió a mirar a Ben.
—No bromees con eso… César Herrera ya murió, ¿no?
—¿Y qué pasa si sigue