Él dijo que ella era despiadada...
La mirada de Celia se oscureció, clavándose en los ojos de César con calma.
—¿Soy despiadada? Ni siquiera soy la mitad de cruel de lo que tú fuiste conmigo en el pasado.
Él ya había anticipado su respuesta…
—Si me odias tanto… ahora te quedas a mi lado solo por la promesa que mi madre te hizo, ¿cierto?
Ella guardó silencio. ¿Él ya sabía lo que Marta le había prometido?
César vio cada cambio en su expresión. La evasión en sus ojos solo confirmaba que él había ac