Cuando Celia llegó a casa, mostró un sofocante cansancio. Recibió un mensaje de Samuel. Aunque él le había informado a los directivos sobre lo ocurrido con Felipe, ellos solo le dieron una advertencia sin mayores consecuencias.
Para ser honesta, el resultado no la sorprendió. Como el paciente había salido ileso del quirófano, era de esperar que los directivos no le dieran castigos severos a Felipe.
No respondió el mensaje. Sacó del bolsillo el papel arrugado. Tras mirarlo fijamente por unos segu