¿Y acaso él es el único que puede enfadarse? —La voz de Celia se elevó—. En los pasados seis años, yo tuve muchas más quejas que él. ¿Acaso estoy destinada a esperarlo para siempre? ¿Y él puede enfadarse por solo haberme esperado un rato?
El guardaespaldas enmudeció al instante. No entendía el estilo de esta pareja… Cuando ellos no hablaban, el mundo parecía en paz; pero cuando lo hacían, parecían dos bombas peligrosas. Le interesaba saber cómo Nicole lograba aguantarlos…
César apretó un poco lo