Celiana regresó a la capital junto con Ben. Enzo llegó en persona con Nieve para recibir a su hija.
Cuando Celiana bajó del auto y se acercó tímidamente a la pareja, Enzo la miró con expectación. —Dios… Mi hija…
Ella bajó la mirada, y los saludó con una voz dulce:
—Papá, mamá.
Los ojos de Enzo se enrojecieron al instante.
—Mi niña, por fin te encontramos…
Dicho esto, llevó a su esposa frente a ella y se la presentó con ternura:
—Nieve, mira, ella es nuestra niña...
Celiana examinó a Nieve con ex