—Está bien. Te daré la dirección y puedes venir directamente a buscarme cuando llegues —le respondió Celia.
Ana recordó algo de repente y añadió:
—Ah, por cierto, me pediste que recolectara evidencia contra Sira, ¿cierto? Conseguí un video. En él, se ve cómo ella empujó a su propio hijo por la azotea para inculpar a tus padres.
Celia se quedó asombrada.
—¿En serio? ¿Cómo lo conseguiste?
Después del incidente, ni siquiera los camareros de la cafetería supieron lo que había ocurrido en el segundo