Celia guardó silencio durante mucho tiempo, recordando los comentarios previos de Alfredo sobre el conflicto entre sus mayores y la familia Herrera.
—Entonces, ¿A se refiere a alguien de la familia Herrera? —le preguntó, mirándolo fijamente.
—Sí —admitió Alfredo—. B era mi tío abuelo y su hermanita era mi abuela, y mi mamá era esa niña.
Celia quedó atónita. La madre de Alfredo... era descendiente de los Herrera... Si los Herrera la hubieran reconocido como un miembro, ella sería la hija mayor le