Fue entonces cuando Sonia comprendió la situación y lentamente bajó la pierna con la que había intentado golpearlo nuevamente.
Él mantenía su máscara perfectamente colocada, con una mirada gélida que parecía querer destruirla por completo.
—¿Qué... qué pretendes trayéndome aquí? —preguntó Sonia finalmente, después de sostenerle la mirada por unos instantes.
—¿Qué pasa? ¿Molesto porque arruiné tu momento? —espetó Andrés con expresión cada vez más sombría, apretando el mentón de Sonia.
Era evident