Ya no tendría la oportunidad... de estar con la persona que amaba.
Sonia apenas había dormido la noche anterior y su cuerpo estaba completamente agotado. Sin embargo, al acostarse en la cama, no hacía más que dar vueltas sin poder conciliar el sueño.
Finalmente, se levantó y se quedó mirando por la ventana. En un lugar como este, no había mucho que ver: solo edificios apretujados y ropa de colores colgada en los balcones vecinos.
Se dio la vuelta y cerró los ojos. Apenas comenzaba a adormecerse