La fuerza de Sonia era muy ligera.
Pero con ese tirón, Andrés detuvo inmediatamente su movimiento.
Luego, se volvió hacia ella: —¿Mh?
—¿Vas a salir? —preguntó Sonia.
—Sí, voy al sitio de construcción. Tú no estás en condiciones de ir, así que quédate aquí descansando.
—Pero me estoy aburriendo, quiero ver una película —dijo Sonia—. Consígueme una tablet o una computadora para verla.
Andrés no respondió directamente, sino que se quedó parado, mirando fijamente a Sonia.
Su mirada afilada era como