Cuando Daniela estaba a punto de detenerla, se escuchó el ruido de un motor afuera. Daniela bajó corriendo inmediatamente.
—¡Señor, venga rápido a ver! La señora no sé qué le pasa, ¡pero está empacando sus cosas como si fuera a escaparse de casa!
La reacción de Andrés ante sus palabras no pareció mostrar sorpresa; simplemente levantó la mirada lentamente. Sonia estaba bajando las escaleras con sus pertenencias. Primero observó su equipaje y luego su mirada se posó en su mejilla, donde aún se dis