Sonia suspiró profundamente al salir de la sala privada.
No sabía dónde ir, solo podía quedarse de pie en el pasillo, perdida en sus pensamientos.
No supo cuánto tiempo pasó hasta que oyó el sonido de un encendedor detrás de ella.
"Clic", resonó claramente.
Sonia se giró inmediatamente. Quizás porque ya lo había visto la noche anterior, esta vez no se sorprendió tanto al verlo, aunque sus manos se tensaron involuntariamente a los costados.
Andrés ni siquiera la miró. Solo sostenía el cigarrillo