Sonia no respondió, solo tomó lentamente el peluche.
Diego notó inmediatamente que algo andaba mal: —¿Qué pasa?
Sonia bajó la mirada sin responder: —Nada, vámonos.
—¿Qué sucedió exactamente? —Diego se puso ansioso y la sujetó del brazo— ¡Dime!
—Alguien me tocó hace un momento —dijo Sonia, respirando profundamente.
Diego se quedó perplejo un instante. Luego, comprendiendo súbitamente, su rostro cambió: —¿Quién?
—¿Qué?
—¡¿Que quién fue?!
Diego giró la cabeza mientras hablaba. Justo entonces, vio a