Capítulo veintidós: La dama de rojo.
Solía pensar que la muerte sería una salida fácil para no lidiar con todos los problemas y perdidas que había experimentado a tan corta edad, que tal vez un salto determinaría que descansaría en paz y nadie más tendría que cargar conmigo y mis decisiones, eso hasta que irónicamente estuve al borde de la muerte y entonces entendí lo mucho que deseaba vivir, aún existían un montón de cosas que no había experimentado.
¿Y mi bebé?
Solo pensaba en eso mientras escuchaba muchas voces a mi alrededor a